Hola tía Lili
Y se fue a jugar con su castillo pequeño,
Tan pequeño como sus manos, su sonrisa y su juego
Tan pequeño como lo simple y lo perfecto
…Tan pequeño, como la magia de su halo cautivante.
Pero a la vez enorme … Casi gigante.
Como la distancia inexistente entre su mente y el más allá
como mí recuerdo de cada segundo
como el deseo de romper barreras para abrazarlos.
Tan enorme como el encanto de su mirada
De ojitos pequeños con risadas pestañas negras
Que observan el mundo con la tranquilidad del amor.
Enorme como el sentido que da a nuestras vidas
A su nombre heredado con historias de cuatro generaciones de amor
Y a la respuesta del por qué de tantas batallas.
Gracias por venir
Por tu castillo, caballitos y por la luna
Por la alegría de todos los míos que ahora son más bien tuyos
Y por el deseo de un pronto abrazo.
